Desde nuestros comienzos este fue uno de los ámbitos privilegiados a través de los cuales desarrollar nuestra Misión, que aquí se configuró bajo el modo de “que la fe piense” a fin de dar testimonio de la Verdad que nos constituye, a través de la investigación y formación de profesionales.
Así nace en 1980 el PROGRAMA DE INVESTIGACIÓN REALISTA DE LA SUBJETIVIDAD (P.I.R.SUB) que desarrollamos durante más de una década en convenio con el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas [CONICET]. Fruto del mismo, amén de la formación de un nutrido grupo de investigadores, han sido numerosas publicaciones realizadas por nuestro fondo editorial cuanto nuestra presencia en Congresos nacionales e internacionales, organización de Jornadas de intercambio con otros Centros de investigación, conferencias, cursos, etc.
De idéntica inquietud se originan nuestros SIMPOSIOS,” CULTURA Y FE”, llevados a cabo anualmente desde entonces y a los que convocamos a participar a pensadores de los más diversos ámbitos aunque con una misma preocupación por la verdad.
En la actualidad, y desde CASA, continuamos esta tarea a través de dos Programas iluminados por idéntico espíritu.
"Desde la Fundación Arché, queremos presentar una mirada cristiana, más precisamente, una mirada Trinitaria de la familia humana. Y tal presentación está pensada como una propuesta de diálogo al interior de las dos grandes orientaciones propias de nuestra cultura. En otras palabras, desde nuestra fe nos proponemos desarrollar una racionalidad englobante, distinta y complementaria de la secular.
Asimismo, en plena armonía con la necesaria orientación al diálogo que nos exige nuestro tiempo, nos sumamos también a quienes perciben hoy la emergencia de un nuevo paradigma científico, signado sobre todo por una irrenunciable mirada inclusiva, tanto intra como interdisciplinaria. Mirada inclusiva que podríamos conceptualizar como el paradigma de “la unidad en la diversidad”.
Creemos que avanzar en este camino de inclusión, y no de exclusión, es lo que nos va a permitir elaborar teorías científicas que sean más integradoras de los distintos aportes. Esto nos permitirá, a su vez, prácticas profesionales más ajustadas a la “uni-diversidad” que somos cada uno de nosotros, a la uni-diversidad de mundos en que exponemos nuestra existencia, y también más ajustadas a la “uni-diversidad” de culturas en las que vivimos y morimos cada uno de nosotros
“Indudablemente, cada generación se cree destinada a rehacer el mundo; la mía sabe, sin embargo, que no podrá hacerlo. Pero su tarea es quizá mayor. Consiste en impedir que el mundo se deshaga” [Albert Camus]. Compartimos esta visión y pretendemos presentarles desde dónde estamos tratando de responder a esta dramática situación. Y este lugar no es otro que el de un corazón creyente que no sólo conoce y padece esta realidad cada vez más lacerante, sino que también sabe, desde la fe, que todas las personas hemos sido creados desde el Amor y para el Amor. De aquí que esta mirada, si bien atraviesa toda la negatividad de la existencia, es una mirada llena de esperanza en la construcción de una familia humana cada vez más hermana. Esperanza fundada en la gracia del Amor, que es tan sobreabundante que supera e incluye toda traición y toda maldad, pues es su Misericordioso y misterioso límite último. Amor misericordioso que se expresa plenamente como tal en la entrega del Hijo único. Muerto y resucitado para la resurrección de todos y cada uno de los hombres, de todas las épocas y de todas las culturas. Que en esto consiste la salud/salvación, la buena noticia, que Cristo trajo al mundo. Nosotros caminamos en la esperanza de esta experiencia única en la historia de la humanidad
“Despertémonos de nuestro cristianismo cansado, privado de osadía” [Joseph Ratzinger]. De la osadía de sostener una incendiaria y siempre revolucionaria propuesta del sentido contra el sin sentido de la muerte, que hoy todo lo cubre con la sombra del absurdo, o del hastío. De la osadía para afirmar el carácter absoluto del amor contra cualquier resignación del corazón. De la osadía que lleva a exclamar: “Amar es poder decirle a alguien: tú no morirás.”